Hotel Aaculaax
Construcción Ecológica - Abonero
Un día descubrimos a nuestro vecino botando desperdicio plástico bajo sus plantas de café. ¡Nos asustamos! Aparentemente pensaba que estaba fertilizando sus plantas. Nos fue claro en ese momento que uno de los papeles a desempeñar era el de explicar a los locales, y aún a algunos extranjeros, la diferencia entre materia orgánica e inorgánica.
Dados los cambios climáticos extremos entre las estaciones seca y lluviosa, no es fácil mantener un abonero eficiente e inodoro. Nuestra mejor solución ha sido un dispositivo de 3 cajas de madera unidas, cada una siendo capaz de descomponer 1 m cúbico. En la primera caja ponemos los desperdicios frescos de la cocina y del jardín. Después de 3 ó 4 semanas lo trasladamos a la segunda caja donde continua a descomponerse durante otras 3 ó 4 semanas. Posteriormente se tamiza. La materia a mitad descompuesta es devuelta a la primera caja y el resto va a la tercera hasta cuando lo necesitemos.
Es importante ventilar las cajas perforando agujeros en todos los lados. Mover el abono de una caja a la otra también contribuye a airear y promueve una descomposición acelerada. Ocasionalmente es preciso revisar el nivel de acidez PH y si es demasiado ácido se agrega cal. Un abonero demasiado seco o demasiado mojado frena o detiene la descomposición, de manera que en estación seca lo mojamos y en estación lluviosa lo cubrimos. Resulta de bastante ayuda mezclar los desperdicios de jardín y de cocina asimismo ramas cortadas en trocitos. El suelo rico que produce el abonero para nuestros jardines vale definitivamente el esfuerzo invertido.